jueves, 8 de agosto de 2013
El momento en el cual la vida sexual de una mujer deja de ser tabú y pasa a ser un tema de debate público.
He llegado a la edad, el lugar y el momento en que mi vida sexual ha pasado a ser interés de todo el pueblo, siempre he sido muy pudorosa a la hora de hablar de mi vida íntima incluso con las personas con las que tengo confianza. Es por ello que me extrañó la primera vez que alguien me vio por la calle y me preguntó. Niña, ya estás buscando? no entendí muy bien la pregunta, pero al mirar detenidamente la mujer que esperaba una respuesta con ojos vidrioso y media sonrisa en su cara, comprendí sorprendida que me estaba preguntando, si hacía el amor con regularidad con mi marido y si no ponía medios a la hora de hacerlo. Me quedé blanca, por la naturalidad con la que me preguntaba aquello, debí haberlo dicho. ! Señora! y a usted que le importa! le pregunto yo a caso si con su edad, puede mantener relaciones!! Pero me callé, bajé la cabeza, y al menos me di el gustazo de no responder.
Pero ahí no que quedó el asunto pues no fue la única, en un breve periodo de tiempo a cada lugar que iba, o bien personas solas o en grupo, con las que no tenía prácticamente confianza, casi siempre del género femenino, aunque también empezaban a animarse algún que otro hombre, con diferentes frases - niña ya va siendo hora de que te pongas - y tu a que esperas, pero estas buscando o no? ¿ ya tienes edad, que se pasa el arroz? empezaron literalmente acosarme buscando respuestas que yo no tenía la confianza con nadie para dar.
El tema fue evolucionando, aún cuando la mayoría de las ocasiones los intrusos no recibían respuestas de mi parte, y ya se atrevían no solo a preguntar sino A DAR CONSEJOS, sobre la regularidad e inclusos las posturas que tenía que llevar a cabo en la cama!! niña lo tienes que hacer con las piernas para arriba, todos los días después de dejar pasar una semana desde tu última regla, tres días a la semana y seguro que no falla!
Un día le pregunté a mi madre, mama estoy gorda? porque la gente ya no me mira a los ojos cuando me habla, sino a la barriga!
No dejar de ser curiosa la situación pero de verdad, que llega incluso agobiar, lo que haga como lo que no, de que modo, en que lugar y en que momento, será asunto nuestro y que se dé por enterado quien aún le pica la curiosidad.
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